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jueves, 21 de marzo de 2013

Cinco consejos básicos que dar a los menores para prevenir el acoso en la red


Es algo sabido por todos que en los últimos tiempos, el uso de las nuevas tecnologías y la navegación por Internet se ha popularizado de un modo sin igual, sobretodo entre los más jóvenes. Ello ha comportado que los criminólogos prestemos especial atención a este fenómeno social ya que, como no podía ser de otro modo, no queda exento de problemas delincuenciales.


Al analizar la adolescencia en la red vemos dos claras problemáticas de relativa novedad: el grooming o acoso sexual vía Internet y el ciberbullying. Ésta última es la que más repercusión ha tenido en los medios de comunicación debido al incremento sustancial de los casos en los últimos años. Éstos días, sin ir más lejos, leía en distintos periódicos artículos en relación al ciberacoso (ver abajo) Además esta misma semana tuve que asesorar en un caso de suplantación de identidad en facebook de una chica de 16 años, a la que cogieron fotos públicas de su perfil para crear uno de nuevo y hacerse pasar por ella.

El caso ocurría en el contexto de un casal para jóvenes en riesgo de exclusión que lleva una entidad social con la que colaboro (la víctima es una de las usuarias de este centro) A raíz de ello decidí redactar una serie de directrices básicas que los jóvenes han de interiorizar para evitar futuros altercados como el ocurrido a su compañera.

FORJAR UNA BUENA IMAGEN DE UNO MISMO EN LA RED.

La gente se forma una idea de nosotros en base a la información que proporcionamos en Internet, las cosas que publicamos, el tono de nuestros comentarios, las cosas que nos gustan…
Actuar de un modo respetuoso usando comentarios amables, divertidos y constructivos es de gran utilidad para crear una imagen y reputación positiva de cara a los demás. Esto es uno de los mejores antídotos para evitar que alguien intente crear una mala reputación.  Nos puede ser de utilidad en el futuro en el caso de que alguien publique comentarios en nuestra contra ya que será más fácil que la gente dude, que dichos comentarios, sean verdad.

EVITA PUBLICAR INFORMACIÓN DEMASIADO PERSONAL

Ese tipo de información es la primera que intentarán conseguir todas aquellas personas que quieran molestarnos. Se ha de ser cuidadoso con los datos que publicamos, pensando en cada caso cuales no nos importan que se conozcan y cuales preferimos que no sean de dominio público. 
Es importante asumir que cualquier persona puede tener acceso a la información que muestras en la red, y aunque restrinjamos el acceso sólo para amigos, ellos sin querer pueden facilitarlo a terceras personas.

SE DISCRETO CON LAS IMÁGENES PÚBLICAS

No publiques nada que no dirías ni enseñarías en medio de la calle, recuerda que Internet es como una gran plaza pública.
Además has de pensar que la preocupación no debe limitarse a lo que tus amigos o compañeros puedan comentar en tu contra. En Internet también hay acosadores y pederastas que buscan imágenes sexuales o insinuantes para distribuirlas y hacer un mal uso con ellas.

SE CAUTELOSO CUANDO NAVEGUES POR INTERNET

Navegar de forma agresiva puede volverse en tu contra. El anonimato en Internet es muy fácil de adquirir y es muy difícil saber con seguridad quien se esconde detrás de un nick desconocido. Si enfadamos a un hacker o persona con conocimientos informáticos pueden acabar accediendo a nuestro ordenador personal y con ello a todos nuestros datos con el que es posible que intenten extorsionarnos.
Tampoco facilites ningún número de teléfono o cuenta bancaria, si no sabes a ciencia cierta de que estás en una red segura ya que normalmente, detrás de una petición de este tipo hay una estafa. Y sobretodo, asegúrate de que conoces bien a quien agregas a tus redes sociales.


MANTÉN INFORMADO A PADRES O EDUCADORES DE CUALQUIER CONFLICTO QUE SURJA EN LA RED

Al primer problema que te surja en Internet es muy recomendable que avises a alguien mayor para que pueda ayudarte en su resolución. Normalmente tendrán más conocimientos para hacer frente al problema y siempre es mejor intervenir al inicio, antes de que se vuelva grave.
No tengas vergüenza de contar nada de lo que te ocurra. La culpa es sólo de quien te amenaza, insulta o extorsiona, y de nadie más.


Evidentemente estas directrices no pueden ser plasmadas en una pizarra sin más como si de las tablas de Moisés se tratase. Han de explicarse una a una mediante ejemplos reales y aclarar las dudas que susciten a los menores. No está demás que con posterioridad, como recordatorio, se plasmen en un cartel en el aula. Además se recomienda realizar una sesión explicativa previa sobre los riesgos que comporta la exposición en la red junto con una serie de ejercicios de toma de consciencia racional sobre la publicidad que adquieren los actos que realizamos en Internet y la pérdida del poder de contención sobre aquello que colgamos en la interfaz.

Por último una aclaración. Toda intervención preventiva no ha de reducirse a lo que aquí se ha expuesto, sino que debe ser multidisciplinar y ha de comprender además la educación/información a familiares y educadores a cargo de los adolescentes. Pero lo que si que es cierto, y recalco, es que se trata de un tema en el que lo primordial es la concienciación de los propios chavales, ya que son ellos los que acceden a la red proporcionando la información que les puede volver vulnerables o actuando de forma poco cautelosa, que con posterioridad puede volverse en su contra. En Internet, la prevención más potente es la que ellos mismos puedan ejercer. 



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miércoles, 23 de enero de 2013

Cosas Que No Funcionan: Hablar de Drogas


En el terreno de la educación juvenil, las drogas es un tema al que siempre se le mira con respeto, incluso me aventuraría a decir que con cierto miedo. Quizás por ello, las personas nos atribuimos la carga moral de “hacer algo”, de intervenir en el adolescente. La sociedad, en su mayoría, siente la necesidad de advertir a los menores sobre el consumo de sustancias tóxicas. De hecho, la gran mayoría de los lectores conocerán la práctica enfocada a la prevención que basa su tarea en informar por múltiples vías sobre el mundo de las drogas y las consecuencias perjudiciales que las mismas provocan: Conferencias, grupos de debate, charlas educativas en las aulas... Todas esas prácticas no son más que una adaptación de un programa de prevención estadounidense llamado DARE (drug abuse resistance education).  Dicho programa surgió durante la década de los ochenta por una iniciativa comunitaria a raíz de una campaña de prevención del consumo de drogas y su estrategia se basa en realizar sesiones en colegios para ofrecer información sobre las drogas, las consecuencias de su consumo, sus efectos y advertir de los elementos negativos.

Desde la criminología clínica, la cual ha sometido a evaluación en reiteradas ocasiones el programa de prevención DARE, ha determinado que no solo es ineficaz, sino que en ocasiones resulta contraproducente, llegando no solo a no mejorar la situación de los adolescentes sino que incluso provoca el incremento de las cifras, siendo peor el remedio que la enfermedad. El problema es que dichos programas se mantienen debido a la buena opinión pública de la que gozan. Creemos que tener informados a los jóvenes les protege y además, quien lo hace se siente mejor que no interviniendo. Todo ello deja en manos de psicólogos, criminólogos y demás profesionales tener que luchar día a día en el desmontaje del saber popular, que en ocasiones no se ajusta a lo deseable para la mejora de nuestra sociedad. 

Es lógico, debido a nuestro instinto protector, querer dar toda la información necesaria y exponer nuestra visión de los riesgos. Intentamos advertir de los peligros; peligros que conocemos debido a la experiencia y esa experiencia es en parte la que nos da unos determinados valores, la que se nos forma en un momento existencial concreto, la que nos hace ser como somos en el futuro. Los problemas no se pueden ver de la misma forma si no se han vivido por uno mismo. El error fundamental de atacar a los adolescentes por esta vía, es obviar la etapa vital que están viviendo. Por un lado, el  grupo poblacional al que se destina el programa, es todavía inmaduro, no está preparado para recibir explicaciones tan explícitas. Además, estamos hablando de temas atrayentes durante la juventud, mundos tremendamente atractivos para una mente joven, que está deseosa de descubrir, experimentar y conocer lo prohibido. Exponer ese mundo sin tapujos no hace más que incrementar las ganas de conocerlo, o incluso de creer que se conoce, y aún así arriesgarse, porque en esa edad, “es lo que mola”, teniendo además una retadora idea de control del tipo “yo no acabaré como el pringao de la charla, yo controlo”

Entonces, sabiendo todo esto ¿qué hacer? Desde la criminología se propone como mejor vía educativa, dotar a los jóvenes de herramientas de juicio para que sean ellos mismos los que tomen sus propias decisiones. Elegir decir no por decisión propia es más potente que cualquier terapia inhibitoria. Dicho  enfoque es mucho más complicado de llevar a cabo ya que requiere de un trabajo constante y de tipo multidisciplinar. Para ello se necesita de una colaboración fluida por parte de todos los campos que rodean a los adolescentes, tanto la escuela como la familia, (y de un modo más idealista, la televisión, las instituciones públicas -tan amantes de la errónea publicidad Drogas No- y demás influencias juveniles) deben ir al unísono e involucrarse desde el inicio en la enseñanza de mecanismos de autocontrol, de valoración y toma libre de decisiones. Centrémonos en ser los referentes en los que queramos convertir al adolescente. Dejando que los jóvenes se equivoquen y dando buen ejemplo cómo modelo parental o educativo podremos conseguir más, que siendo anunciadores del mal y prohibiendo mundos atractivos antes de que sepan, por ellos mismos, a lo que se enfrentan.






PD: Existe una entidad llamada Energy Control. Surgida hace 10 años se encarga de dar otro enfoque mucho más acertado en cuando a la prevención del consumo de drogas, o como lo definen ellos, para la reducción de riesgos. Su charlas a menores tienen este enfoque de dar a herramientas de decisión. Mas info en: http://energycontrol.org/