miércoles, 12 de junio de 2013

Digievolución Antidistúrbica.


Hoy el Director General de los Mossos de Escuadra, Manel Prat, finalmente ha presentado la nueva medida antidisturbios: los cañones de agua. Medida que ya fue fuertemente rechazada por la opinión pública antes de ni si quiera ser tanteada con el anterior Conseller de Interior. 

Parece ser que esta nueva táctica acuática con la que disolver manifestaciones, u otros altercados multitudinarios, viene justificada por la imperiosa necesidad de mejorar la efectividad de los dispositivos antidisturbios, que últimamente se han visto salpicados por innumerables juicios y altercados, en su mayoría por el uso indiscriminado de las pelotas de goma. Los disparos de estas pelotas han sido el motivo de la mayoría de los juicios contra miembros de Mossos d’Esquadra, denotando lo que muchos ya advertían, como una medida demasiado contundente y con notables perjuicios contra la integridad física. Además campañas ciudadanas como la de “ojo con tu ojo”, así como la mediatización del reciente caso de Ester Quintana (la mujer que perdió un ojo a causa de una pelota de goma en Barcelona durante la pasada huelga general), y los últimos enfrentamientos de los antidisturbios con el cuerpo de bomberos, han llevado a un detrimento generalizado de la imagen pública que tienen los ciudadanos sobre loscuerpos y fuerzas de seguridad. Por tanto, se trata de una medida ya anunciada, que solo intenta dispersar con agua, cual absurdo cochecito de agua de BCNneta, la basura dejada por el Departament de Interior.

En cuanto a la eficacia y poder de sustitución del nuevo instrumento también plantea dudas. Puede ser cierto que desde un punto de vista policial, las actuaciones de los antidisturbios llevadas a cabo mediante cañones de agua, sean más efectivas en su ejecución, pero los daños colaterales son igual de lesivos. Es decir, sigue existiendo el mismo riesgo para que personas que no requieran de ningún tipo de contención porque no están creando disturbios, puedan recibir uno de estos cañonazos, Y a la vista de cómo está la situación social, económica y política, ya no es justo recomendar a ciudadanos pacíficos que no estén en medio del tumulto de manifestaciones y reivindicaciones multitudinarias exigiendo un país mejor. 

Por otro lado también se ha advertido que en ningún caso van a dejar de utilizar los instrumentos hasta el momento empleados, como son las controvertidas pelotas de goma, de hecho anteriormente los cuerpos antidistrubios han sido dotados con más material mejorado y por un valor superior a medio millón de euros. Por lo tanto, ahora habrá medios de contención por partida doble. Y aunque desde la Dirección, se ha recalcado la restricción del uso de los cañones bajo criterios de progresividad y distancia, tendremos que esperar a la siguiente muestra pacífica de indignación social para comprobarlo, ya que a la vista de los constantes acontecimientos de exceso de fuerza policial, la credibilidad es nula.


En resumen, esta noticia no es más que la evidencia observable de las prioridades políticas de quienes gobiernan que, desde que se hicieron presentes las consecuencias sociales de la actual y eterna decadencia financiera, solo han invertido los recursos, escasos según ellos, en el único campo infructífero: La Seguridad, mal llamada ciudadana. 


sábado, 27 de abril de 2013

Seguridad Ciudadana en Graffiti.




 UNA COSA ESTÁ CLARA:


Para llevarlo a cabo, intervienen instrumentos que, pese a no ser invasivos, permiten exponer una ideología de un modo casi adoctrinante, útil para el poder y sin duda por un medio más sutil que cuando se hacía al estilo "la letra con sangre entra". Destacan los Mass-media, elemento básico del modelado social y la fijación de estereotipos, entre otros efectos; La televisión, de gran estima por parte de quien quiera ser líder, es la principal difusora de un saber popular, que no en pocas ocasiones está  exento de error. 


¿Por qué? Porque sólo así se explica que nos encontremos rodeados de acciones y actitudes claramente irracionales pero respaldadas o toleradas por una mayoritaria aprobación ciudadana. Y aunque algunos tengan dudas o incluso estén en contra, a lo sumo, ejercen tan solo una mirada de resignación como leve intento de mostrar un atisbo de oposición. 


Incluso nos encontramos en la paradoja de condenarnos entre nosotros actitudes claramente necesarias. Pese a que deberíamos unirnos todos para gritar e imponer una serie de verdades, al mismo poder que nos vende todo su plan de extrema seguridad, preferimos despreciar y condenar la verdad; y a veces tan solo porque está disfrazada de graffiti. 


Llamadme raro o idiota, pero no puedo dejar de ver, verdades latentes que necesitan ser expresadas, difundidas en pro de la reflexión popular o por lo menos del afortunado que conscientemente las lea. 

¡!

jueves, 21 de marzo de 2013

Cinco consejos básicos que dar a los menores para prevenir el acoso en la red


Es algo sabido por todos que en los últimos tiempos, el uso de las nuevas tecnologías y la navegación por Internet se ha popularizado de un modo sin igual, sobretodo entre los más jóvenes. Ello ha comportado que los criminólogos prestemos especial atención a este fenómeno social ya que, como no podía ser de otro modo, no queda exento de problemas delincuenciales.


Al analizar la adolescencia en la red vemos dos claras problemáticas de relativa novedad: el grooming o acoso sexual vía Internet y el ciberbullying. Ésta última es la que más repercusión ha tenido en los medios de comunicación debido al incremento sustancial de los casos en los últimos años. Éstos días, sin ir más lejos, leía en distintos periódicos artículos en relación al ciberacoso (ver abajo) Además esta misma semana tuve que asesorar en un caso de suplantación de identidad en facebook de una chica de 16 años, a la que cogieron fotos públicas de su perfil para crear uno de nuevo y hacerse pasar por ella.

El caso ocurría en el contexto de un casal para jóvenes en riesgo de exclusión que lleva una entidad social con la que colaboro (la víctima es una de las usuarias de este centro) A raíz de ello decidí redactar una serie de directrices básicas que los jóvenes han de interiorizar para evitar futuros altercados como el ocurrido a su compañera.

FORJAR UNA BUENA IMAGEN DE UNO MISMO EN LA RED.

La gente se forma una idea de nosotros en base a la información que proporcionamos en Internet, las cosas que publicamos, el tono de nuestros comentarios, las cosas que nos gustan…
Actuar de un modo respetuoso usando comentarios amables, divertidos y constructivos es de gran utilidad para crear una imagen y reputación positiva de cara a los demás. Esto es uno de los mejores antídotos para evitar que alguien intente crear una mala reputación.  Nos puede ser de utilidad en el futuro en el caso de que alguien publique comentarios en nuestra contra ya que será más fácil que la gente dude, que dichos comentarios, sean verdad.

EVITA PUBLICAR INFORMACIÓN DEMASIADO PERSONAL

Ese tipo de información es la primera que intentarán conseguir todas aquellas personas que quieran molestarnos. Se ha de ser cuidadoso con los datos que publicamos, pensando en cada caso cuales no nos importan que se conozcan y cuales preferimos que no sean de dominio público. 
Es importante asumir que cualquier persona puede tener acceso a la información que muestras en la red, y aunque restrinjamos el acceso sólo para amigos, ellos sin querer pueden facilitarlo a terceras personas.

SE DISCRETO CON LAS IMÁGENES PÚBLICAS

No publiques nada que no dirías ni enseñarías en medio de la calle, recuerda que Internet es como una gran plaza pública.
Además has de pensar que la preocupación no debe limitarse a lo que tus amigos o compañeros puedan comentar en tu contra. En Internet también hay acosadores y pederastas que buscan imágenes sexuales o insinuantes para distribuirlas y hacer un mal uso con ellas.

SE CAUTELOSO CUANDO NAVEGUES POR INTERNET

Navegar de forma agresiva puede volverse en tu contra. El anonimato en Internet es muy fácil de adquirir y es muy difícil saber con seguridad quien se esconde detrás de un nick desconocido. Si enfadamos a un hacker o persona con conocimientos informáticos pueden acabar accediendo a nuestro ordenador personal y con ello a todos nuestros datos con el que es posible que intenten extorsionarnos.
Tampoco facilites ningún número de teléfono o cuenta bancaria, si no sabes a ciencia cierta de que estás en una red segura ya que normalmente, detrás de una petición de este tipo hay una estafa. Y sobretodo, asegúrate de que conoces bien a quien agregas a tus redes sociales.


MANTÉN INFORMADO A PADRES O EDUCADORES DE CUALQUIER CONFLICTO QUE SURJA EN LA RED

Al primer problema que te surja en Internet es muy recomendable que avises a alguien mayor para que pueda ayudarte en su resolución. Normalmente tendrán más conocimientos para hacer frente al problema y siempre es mejor intervenir al inicio, antes de que se vuelva grave.
No tengas vergüenza de contar nada de lo que te ocurra. La culpa es sólo de quien te amenaza, insulta o extorsiona, y de nadie más.


Evidentemente estas directrices no pueden ser plasmadas en una pizarra sin más como si de las tablas de Moisés se tratase. Han de explicarse una a una mediante ejemplos reales y aclarar las dudas que susciten a los menores. No está demás que con posterioridad, como recordatorio, se plasmen en un cartel en el aula. Además se recomienda realizar una sesión explicativa previa sobre los riesgos que comporta la exposición en la red junto con una serie de ejercicios de toma de consciencia racional sobre la publicidad que adquieren los actos que realizamos en Internet y la pérdida del poder de contención sobre aquello que colgamos en la interfaz.

Por último una aclaración. Toda intervención preventiva no ha de reducirse a lo que aquí se ha expuesto, sino que debe ser multidisciplinar y ha de comprender además la educación/información a familiares y educadores a cargo de los adolescentes. Pero lo que si que es cierto, y recalco, es que se trata de un tema en el que lo primordial es la concienciación de los propios chavales, ya que son ellos los que acceden a la red proporcionando la información que les puede volver vulnerables o actuando de forma poco cautelosa, que con posterioridad puede volverse en su contra. En Internet, la prevención más potente es la que ellos mismos puedan ejercer. 



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viernes, 8 de marzo de 2013

Obras Criminológicas III "Te doy mis ojos"



La violencia doméstica, y en concreto la de género, es uno de los temas que más preocupación suscita en la sociedad española. Por ello, no es de extrañar que sea un tema recurrente en las distintas creaciones artísticas, ya sea en el cine, la literatura o la música.  Al final del artículo podréis consultar todo un listado de libros, canciones y películas relacionadas con el maltrato machista, pero hay una obra que merece la pena ser destacada, y es sin duda el film “Te doy mis ojos”.

La película de Icíar Bollaín es una explicación exacta del truculento ciclo en el que se ve sumergida una víctima de violencia de género. De hecho, todas las asociaciones de mujeres maltratadas coinciden en catalogarla como la película, que a día de hoy, mejor refleja esta realidad. Como dato curioso, es interesante destacar que muchas de las mujeres que han visto la película y que ha su vez habían sufrido episodios de maltrato, les ha costado mucho tiempo ver con otros ojos a Luís Homar que encarna de forma espléndida el papel de maltratador, hasta el punto que les resultaba creíble que él fuera un ser idéntico al agresor, que una vez amaron y que tan mal se lo hizo pasar. 

Pero más allá de alabar la perfecta descripción que brinda la película sobre los diferentes perfiles partícipes en el maltrato  o el cuidado análisis que se hace de la problemática, mi intención es dar a conocer un hecho que los psicólogos han destacado de tremenda utilidad para el tratamiento de las víctimas: Explicar y hacer entender la dinámica del maltrato a la persona que lo sufre, resulta potencialmente efectivo. De hecho, se establece como el primer paso del auxilio victiminológico.

A pesar de que la película es del 2003, lo que nos cuenta no es algo nuevo. El ciclo de la violencia doméstica ya fue explicado en 1979 por la psicóloga forense Leonore Walker que lo categorizó en tres fases que se repiten una y otra vez lo que comporta una revictimización constante:

  • En un primer momento tenemos la fase en la que el trato es correcto, incluso agradable, pero en el que empieza a existir una acumulación de tensión y el ambiente se torna delicado. El agresor empieza a mostrarse irascible, va poco a poco mostrando su cara más perversa con pequeños detalles de poder y control sobre la pareja, mientras que ésta empieza a experimentar un clima de “walk on egghells” (caminar sobre cáscaras de huevo) La víctima está con un alto grado de vigilancia sobre lo que dice y hace para no molestar y con ello intentar no despertar a la bestia.
  • Inevitablemente ya sea porque la sopa está fría, porque no se ha contestado al teléfono o porque se ha puesto una falda corta, la tensión acumulada desencadena en una violencia física, en un maltrato grave y concreto contra la integridad física.
  • Una vez ha pasado la fase aguda de maltrato tiene lugar la llamada “luna de miel” La víctima por lo general adopta una posición de distancia y el agresor calmado, intenta recuperarla pidiéndole perdón, prometiendo que no volverá a ocurrir, que todo cambiará... Ésta es la fase más perversa del ciclo ya que es la que va invulneravilizando al sujeto maltrato que considera que un cambio es posible, pero solo hace que provocar la revictimización del maltratado, que acaba entrando de nuevo en este círculo vicioso.

Hemos de pensar que en muchos de los casos, la víctima no es consciente del remolino sin fin en el que  está inmersa y esto es debido al tipo de sinergia que se crea sobretodo por la fase de luna de miel que es lo que más trastoca la toma de decisión. La película muestra de forma clara y detallada, en sus casi dos horas de duración, este ciclo de violencia y por ello la hace tan útil como instrumento para la concienciación para las víctimas. 

Pese a todo, y como ya se ha hecho referencia, contamos con un gran legado creativo sobre está temática. Como broche final expongo una pequeña recopilación de obras:






Novelas
- Algún amor que no mate de Dulce Chacón
- …con locura de Sylvain Ricard
- La segunda mujer de Luisa Castro
- Roseanne de Per Wahlöö y Maj Sjöwall
- Quiereme bien: Una historia de malos tratos de Rosalind B. Penfold
- Un asesinato piadoso de José Maria Guelbenzu
- Palabras envenenadas de Maite Carranza




Canciones
- Un extraño en mi bañera (Ana Belén)
- Salir corriendo (Amaral)
- Luka (Suzanne Vega)
- No dudaría (Antonio Flores)
- Ángel de amor (Maná)
- Malo (Bebe)
- Bondad o malicia (Falsa Alarma)
- María (Pasión Vega)
- El final del cuento de hadas (El chojín)





Películas
- Madame Brouette de Moussa Sene Absa (2002)
- Nunca más de Michael Apted (2002)
- Solo mía de Javier Balaguer (2001)
- Él de Luís Buñuel (1953)
- Antigua vida mía de Héctor Olivera (2001)
- Celos de Vicente Aranda (1999)
- No sin mi hija de Brian Gilbert (1990)
- El color púrpura de Steven Spielberg (1985)
- Durmiendo con su enemigo de Joseph Ruben (1991)

miércoles, 23 de enero de 2013

Cosas Que No Funcionan: Hablar de Drogas


En el terreno de la educación juvenil, las drogas es un tema al que siempre se le mira con respeto, incluso me aventuraría a decir que con cierto miedo. Quizás por ello, las personas nos atribuimos la carga moral de “hacer algo”, de intervenir en el adolescente. La sociedad, en su mayoría, siente la necesidad de advertir a los menores sobre el consumo de sustancias tóxicas. De hecho, la gran mayoría de los lectores conocerán la práctica enfocada a la prevención que basa su tarea en informar por múltiples vías sobre el mundo de las drogas y las consecuencias perjudiciales que las mismas provocan: Conferencias, grupos de debate, charlas educativas en las aulas... Todas esas prácticas no son más que una adaptación de un programa de prevención estadounidense llamado DARE (drug abuse resistance education).  Dicho programa surgió durante la década de los ochenta por una iniciativa comunitaria a raíz de una campaña de prevención del consumo de drogas y su estrategia se basa en realizar sesiones en colegios para ofrecer información sobre las drogas, las consecuencias de su consumo, sus efectos y advertir de los elementos negativos.

Desde la criminología clínica, la cual ha sometido a evaluación en reiteradas ocasiones el programa de prevención DARE, ha determinado que no solo es ineficaz, sino que en ocasiones resulta contraproducente, llegando no solo a no mejorar la situación de los adolescentes sino que incluso provoca el incremento de las cifras, siendo peor el remedio que la enfermedad. El problema es que dichos programas se mantienen debido a la buena opinión pública de la que gozan. Creemos que tener informados a los jóvenes les protege y además, quien lo hace se siente mejor que no interviniendo. Todo ello deja en manos de psicólogos, criminólogos y demás profesionales tener que luchar día a día en el desmontaje del saber popular, que en ocasiones no se ajusta a lo deseable para la mejora de nuestra sociedad. 

Es lógico, debido a nuestro instinto protector, querer dar toda la información necesaria y exponer nuestra visión de los riesgos. Intentamos advertir de los peligros; peligros que conocemos debido a la experiencia y esa experiencia es en parte la que nos da unos determinados valores, la que se nos forma en un momento existencial concreto, la que nos hace ser como somos en el futuro. Los problemas no se pueden ver de la misma forma si no se han vivido por uno mismo. El error fundamental de atacar a los adolescentes por esta vía, es obviar la etapa vital que están viviendo. Por un lado, el  grupo poblacional al que se destina el programa, es todavía inmaduro, no está preparado para recibir explicaciones tan explícitas. Además, estamos hablando de temas atrayentes durante la juventud, mundos tremendamente atractivos para una mente joven, que está deseosa de descubrir, experimentar y conocer lo prohibido. Exponer ese mundo sin tapujos no hace más que incrementar las ganas de conocerlo, o incluso de creer que se conoce, y aún así arriesgarse, porque en esa edad, “es lo que mola”, teniendo además una retadora idea de control del tipo “yo no acabaré como el pringao de la charla, yo controlo”

Entonces, sabiendo todo esto ¿qué hacer? Desde la criminología se propone como mejor vía educativa, dotar a los jóvenes de herramientas de juicio para que sean ellos mismos los que tomen sus propias decisiones. Elegir decir no por decisión propia es más potente que cualquier terapia inhibitoria. Dicho  enfoque es mucho más complicado de llevar a cabo ya que requiere de un trabajo constante y de tipo multidisciplinar. Para ello se necesita de una colaboración fluida por parte de todos los campos que rodean a los adolescentes, tanto la escuela como la familia, (y de un modo más idealista, la televisión, las instituciones públicas -tan amantes de la errónea publicidad Drogas No- y demás influencias juveniles) deben ir al unísono e involucrarse desde el inicio en la enseñanza de mecanismos de autocontrol, de valoración y toma libre de decisiones. Centrémonos en ser los referentes en los que queramos convertir al adolescente. Dejando que los jóvenes se equivoquen y dando buen ejemplo cómo modelo parental o educativo podremos conseguir más, que siendo anunciadores del mal y prohibiendo mundos atractivos antes de que sepan, por ellos mismos, a lo que se enfrentan.






PD: Existe una entidad llamada Energy Control. Surgida hace 10 años se encarga de dar otro enfoque mucho más acertado en cuando a la prevención del consumo de drogas, o como lo definen ellos, para la reducción de riesgos. Su charlas a menores tienen este enfoque de dar a herramientas de decisión. Mas info en: http://energycontrol.org/




sábado, 15 de diciembre de 2012

True or False



Un sabio dijo una vez: “La mentira es lo que prolonga el tiempo de una relación en crisis”, y es cierto. Tan cierto como que la mentira nunca resta oculta y casi siempre puede ser detectada. En ello se basa la parte de la psicología jurídica que se ocupa de la detección de la mentira y la validación del testimonio. En concreto es el estudio de la comunicación no verbal (CNV) el que más pistas nos dará acerca de cuando una persona no dice la verdad.

Es conveniente advertir que en psicología jurídica se distingue entre dos tipos de falsedad. Una cosa es el testimonio que dice algo no cierto, pero sin embargo cree realmente que lo que está diciendo es verdad y la otra aquel testimonio que miente deliberadamente. En el primer caso el testimonio no es mentiroso sino que cree conocer algo que es mentira. En su recuerdo interfieren distorsiones cognitivas, sesgos en la percepción, errores de memoria… Lo que este artículo aborda es el segundo caso, es decir, al testigo mentiroso que sabe de la falsedad de lo que dice.

Volviendo a la CNV. Conviene advertir que más del 80% de la información que emitimos al resto de personas, la hacemos con elementos no verbales, ya sea mediante expresiones faciales, el contacto visual, el lenguaje corporal, el contacto físico o nuestra apariencia física y vestimenta. E igual que nuestra emisión de información en ocasiones es involuntaria, parte de la captación de esa información también se produce de un modo inconsciente. Debido a esto, para quien es experto en lenguaje no verbal y domina el arte del interrogatorio policial, el engaño no supone problema alguno, es como sumar. Pero es más curioso saber  que entre conocidos la mentira es casi siempre detectable de un modo inconsciente. Al mentir a nuestra madre, padre o amigos íntimos, lo más probable es que, pese a no conocer los factores observables que demuestran la falta de sinceridad, perciban que estamos mintiendo.

Mentir correctamente es excesivamente complicado ya que se deben controlar muchos factores a la vez para no ser descubierto. A nivel fisiológico se entra en un estado de ansiedad (mayor o menor dependiendo de la persona) que se manifiesta aún levemente con: aumento de la tasa cardíaca y respiratoria, rubor, sudoración de la piel o reseco de boca así como la dilatación pupilar.  En este punto conviene advertir que estos cambios fisiológicos no son determinantes ya que puede darse en personas sinceras pero con altos niveles de ansiedad cuando ve que se sospecha de ellas. Pese a decir la verdad se ansían. Es algo parecido a lo que les ocurre a algunos abstemios que tiembla al ser requeridos por la policía a un control de alcoholemia, pese a saber que no han consumido licor alguno. O el nerviosismo que te domina al pasar por el arco de metales de los aeropuertos pese a no llevar ninguna arma.

En cuanto a la, ya famosa, CNV hay varios factores que podemos detectar:
  • Al mentir, la persona, por herencia psicogenética, tiende a esconder la boca del oyente. La parte por donde se verbaliza la mentira. Es por eso que signos como taparse la boca, frotarse el ojo o la nariz (en estos dos últimos casos también son actos que tienen relación con ese cubrimiento de la boca ya que hay una inclinación de cabeza donde la boca tiende a esconderse hacia el pecho o la mano queda entre la boca y los ojos del oyente) son atribuidos a la mentira.
  •  La ansiedad y tensión en la que se entra cuando se miente llevan a producir una serie de signos gestuales que denotan mentira: Hay un menor contacto ocular, menor alegría en la expresión facial,  se hacen gestos de boca desagradables, pocas afirmaciones de cabeza y excesiva gesticulación. Todo ello son consecuencias de la ansiedad y tensión  en la que se entra cuando se miente. Además, se ha descubierto que en los hombres mayoritariamente se produce un bloqueo corporal, no siendo tan evidente en mujeres.
  • Fijándonos en la proxémica la persona persuasiva y creíble es tendente a las distancias cortas y el mentiroso tiende a una menor inclinación hacia el oyente ya que busca establecer la mayor distancia posible.
  • Vocalmente la menor fluidez verbal, la mayor latencia de respuesta y el tono agudo de voz son indicios codificados como engañosos.
Como tercer campo de análisis sobre la mentira, encontramos el contenido verbal del la persona deshonesta. Para ello se centra en  las llamadas huellas de la memoria. Es decir, en cómo se fijan en nuestra memoria los datos. Esa huella es diferente si los hechos son externos a la mente, es decir, los hemos experimentado y por tanto son reales, a si los hechos son imaginados. La persona cuando verbaliza una recuerdo de origen externo, su exposición, posee mas explicaciones contextuales, más detalles semánticos y sensoriales. Sin embargo cuando se recuerda algo inventado la información es más genérica, creada y propia de la persona que habla, no se da casi una explicación del contexto ni la narrativa incluye grandes explicaciones sobre los sentimientos y sensaciones.

En conclusión, si vas a mentir, piénsatelo dos veces, lo más probable es que seas descubierto. 



miércoles, 5 de diciembre de 2012

Los mitos mas extendidos sobre psicópatas


Aunque a mi pesar, cuando los criminólogos queremos ser escuchados, tenemos a nuestra disposición una carta comodín, un tema siempre atrayente: Los psicópatas. Películas, series, historias, noticias y despropósitos varios hacen de éste, un tema siempre en boga. Junto al interés que despiertan los protagonistas, se ha ido conformando una cultura popular alrededor de la figura del psicópata. Cultura que no está exenta de errores ya que, los discursos populares no se renuevan a la vez que lo hace la ciencia mediante sus avances, que día a día van descifrando este complejo enigma. Hay cosas de ellos que creemos saber, pero que distan de la realidad, como ésta, lo hace de la ficción. Desmontemos las más populares.

“SON INTELIGENTES”

La visión mayoritaria del psicópata tipo es la del asesino inteligente. Se tiende a pensar que tienen un coeficiente intelectual superior a la media. Pero no es cierto en absoluto. El psicópata se mueve por instintos, no tienen vínculo emocional y pese a que piensa poco, cuando lo hace siempre es para satisfacer su objetivo instintivo. Solo piensan en como conseguirlo. Además, su personalidad fría, atractiva y manipuladora les hace parecer más inteligentes de lo que en realidad son. Todo y así no se descarta la posibilidad de que podamos encontrarnos con alguien análogo a Hannibal Leckter; pero en ningún caso se debería a una capacidad innata que va unida a la psicopatía. Nada tiene que ver. Diferentes son aquellos psicópatas que nacen en un ambiente culto. Al disponer de oportunidades para desarrollar su intelecto, es posible que adquieran ciertas capacidades intelectuales, las cuales podrá usar en pro de sus intereses instintivos. Sería, en este último caso, el contacto con un ambiente favorable al fomento intelectual, lo que daría explicación a la existencia de un eventual psicópata “inteligente”.

“SIEMPRE ACABAN DELINQUIENDO, AGREDIENDO, MATANDO…”

El psicópata no tiene porque ser asesino. Los expertos afirman que entre el 0,5 y el 1% de la población sufre de psicopatía, de ser cierto, significaría que estamos ante la existencia de, entre 35 y 70 millones de psicópatas en todo el mundo. Es evidente que no todos acaban matando. Lo que si que es cierto es que los psicópatas acaban provocando siempre daños, pero pueden ser de todo tipo (económico, psicológico, físicos) y grado (leves, graves, muy graves) Los casos que contienen daños físicos de mayor envergadura, son los que salen a la luz pública y los que acaban por fijarse en la retina de los ciudadanos, aceptándolo como un rasgo común. 

Ya en 1948, Harvey Checkley, uno de los grandes estudiosos sobre la materia, describía a una tipología de psicópatas denominados “exitosos”. Determinó que la psicópatía también consistía en un estilo disfuncional de personalidad, y que éste, era bastante prevalente entre la población general (1%) Se tratarían de psicópatas con una adaptación social positiva, que les diferenciaría del psicópata antisocial. Los exitosos pueden acabar siendo médicos, abogados, políticos o gente con una aparente vida “normal” que, pese a ser personas irresponsables e indignas de confianza, no acabarán delinquiendo ni en prisión, como ocurre con los psicópatas propiamente antisociales.


“SUS ASESINATOS SON SIEMPRE ESPECTACULARES Y SANGRIENTOS”

Aunque cinematográficamente este sea un elemento muy recurrente, la psicopatía no es algo que dé explicación a este tipo de crímenes. Detrás de un caso sangriento, brutal, o desproporcionadamente violento, normalmente se acaba encontrando un trastorno mental, y no uno de personalidad. La psicopatía, como “constucto” (síndrome complejo), se asemeja más a un trastorno de personalidad. Si es cierto, que la falta de empatía emocional da rienda suelta a la crueldad, pero el psicópata solo la desarrolla si con ello consigue algo a cambio. En ocasiones, el psicópata cuenta además con algún trastorno mental, y es alrededor dicha enfermedad, cuando solemos encontrar atrocidades tales como amputaciones, desmembramientos, profanaciones, etc. Esos casos, aunque una minoría, son los que se mediatizan con el fin de alimentar a una sociedad morbosa (de la que no me diferencio), pero a la vez, creando un falso “vox populi” que acaba confundiendo el concepto de psicopatía. 

“NO TIENEN EMPATÍA”

En este caso, nos encontramos con una verdad a medias. Es cierto que el psicópata tiene una desconexión con la capa del cerebro que está relacionada con las emociones, el Paleopalio. Son personas carentes de respuesta emocional y ello les inhabilita en el terreno de la empatía. Lo que ocurre es que la empatía tiene dos vectores: la emocional y la cognitiva. La empatía cognitiva consiste en la capacidad para entender los sentimientos de otra persona, aún no sintiendo dichos sentimientos. La empatía emocional sería la de poder experimentar la misma emoción que otra persona. Los psicópatas pueden aprender a descifrar los códigos conductuales para entender si una persona siente amor, miedo, tristeza… y de la misma manera pueden aprender a aparentar esos sentimientos, si la situación lo requiere (para su carácter manipulador y parasitario es completamente útil conocerlo y pensar en ello) Pero es cierto que nunca podrán sentir esa emoción; siendo ésta, una de las características más evidentes para empezar a detectar el trastorno.

“SON INCAPACES DE CONTROLAR SUS IMPULSOS”

Se suele asociar instinto a impulso. Al ver al psicópata como un ser que se dedica exclusivamente a satisfacer sus instintos, inevitablemente pensamos que está al servicio de los mismos. Se piensa que el psicópata no puede contener los impulsos que le llevan a satisfacer sus instintos. Pero no es del todo cierto. Si que podemos encontrarnos con psicópatas altamente ansiosos o que se muevan de forma inmediata para satisfacer sus necesidades instintivas, pero normalmente nos lo encontraremos cuando el psicópata no haya aprendido otra cosa, y no tenga las herramientas necesarias en su vida para actuar de un modo diferente.

La impulsividad en la que piensa la mayoría, la que sería más propia de un ansioso o un paranoide, no tiene porque estar presente en la psicopatía. Esto está fundamentado en que la psicopatía es el único trastorno que comporta una agresividad instrumental. Es decir, aquel psicópata que utiliza la violencia sólo en función de lo que quiere conseguir, cuando necesita algo, controlando su uso e intensidad. En contraposición a lo que sería el ejercicio de la agresividad reactiva o impulsiva, que surge sin control ante un "output" determinado. Este tipo de violencia también se encuentra en la psicopatía, por lo que no sería raro ver actos de impulsividad en psicópatas, pero no de una manera tan frecuente como se cree. 

“NO PODEMOS REINSERTARLOS”

Es cierto, por el momento no hay una solución para la psicopatía. En gran parte se debe a que estamos ante un problema físico producido por un desarrollo cerebral deficitario, lo que hace a cualquier terapia infructuosa. De hecho, si un psicópata se somete a un tratamiento destinado a la reinserción se consigue un peor resultado, ya que aprenden mejor como han de comportarse para pasar desapercibidos y parecer “curados”. Actualmente se sabe que el único elemento de la psicopatía que puede solucionarse, aunque no es nada fácil, es el de la antisociabilidad. Pero parece ser solo un parche, ya que la persona seguirá siendo como es, pero al menos aprenderá a usar vías no delincuenciales.

[Por ejemplo, el violador de Bellvitge dijo “yo con las mujeres, o pagando, o pegando” eso evidenciaba que no tenía asumido otras vías de relación, no tenía herramientas de interacción social, no las había aprendido. Y como tampoco sentía remordimientos por usar las formas antisociales de relación, tampoco las cambiaba ni hacía por aprender de nuevas. Quizás de haberlas conocido, estaríamos hablando igualmente de un misógino pero no de un violador.]

Los expertos no se resignan a encontrar otro tipo de soluciones. Se está empezando a pensar en la prevención. Por un lado se está trabajando para detectar en niños o adolescentes los rasgos propios de psicopatía, y así "prepararse para lo que pueda venir". El tratamiento de estos sujetos requiere fundamentalmente de terapias cognitivo-conductuales que den al menor una formación de valores y conductas para que aprendan a desarrollarse entre unos límites y parámetros éticos y morales, aunque ellos no sientan esa moral como tal.



En una vertiente más "pro-ficción" encontramos corrientes de investigación neurobiológica con la pretensión de encontrar razones exactas que expliquen esa anómala formación del cerebro, que lleva a los psicópatas a ser como son. Una rama que centraría su análisis en el periodo prenatal, durante la formación del ser humano, y que de encontrar resultados concluyentes, podría dar instrucciones a seguir durante la gestación, con la finalidad de reducir el riesgo de dar a luz a un potencial psicópata. Pero eso ya es, indudablemente, otro cantar.